27 nov 2011

Mujeres, ¿si o no?

El Consejo Superior de la Universidad ha decidido que el colegio Monserrat (Córdoba) sea mixto. Padres, alumnos y autoridades se oponen al ingreso de alumnos. No se entiende la posición de todas esas personas en contra de que el colegio sea mixto, los alumnos masculinos deben relacionarse diariamente con chicas, no solamente en sus casas ni en la calle, sino también en la convivencia con ellas en el colegio.
  A pesar de que el colegio tiene 400 años de antigüedad y siempre ha tenido alumnos masculinos únicamente, hoy en día todas las personas tienen derecho a entrar en el colegio que deseen (si tienen el nivel del colegio). También, como el colegio es del Estado, si el estado no las deja ingresar, está discriminando al 54% de argentinos que votó a una presidente mujer. Un alumno dio un testimonio y dijo: “La inclusión de mujeres sería nivelas hacia abajo”. Está de más decir que este alumno es sumamente machista y habla desde el lugar de la ignorancia porque las estadísticas ministeriales dicen que no hay diferencias entre el rendimiento escolar de mujeres y hombres. También, una profesora se refirió a que “los cambios pueden llegar a ser traumáticos porque si entran mujeres, los varones se distraerán y bajarían el rendimiento“, pero el Consejo Superior de la Universidad mencionó que no hay ningún tipo de obstáculo para hacer mixto el colegio, ni jurídicos, ni pedagógicos ni psicológicos.
  También opinaron expertos en educación, autoridades ministeriales y representantes del feminismo; todos ellos están a favor de que el colegio sea mixto ya que creen que si alguna chica quiere entrar en el colegio por algo en especial, tiene derecho a hacerlo.
  Si retrocedemos unos años nos damos cuenta de que el colegio Nacional de Bs. As antes era únicamente para chicos y en el año 1955 pasó a ser mixto y no tuvo ningún problema con su educación, no bajó el nivel de profesores ni alumnos y hoy sigue siendo uno de los mejores colegios de Argentina. Entonces, no habría ningún problema con que el colegio de Córdoba, pueda ser mixto.
  En conclusión, el colegio debe abrir sus puertas a las mujeres para poder tener una cultura más avanzada y el Estado mostrarnos que no discrimina. 

18 sept 2011

El héroe que nunca fue

  Él era un chico de 15 años como cualquier otro, su nombre era Shaun. Iba a la escuela, salía con sus amigos, se reunía con su familia, hacía deporte, en fin, no había nada extraño en él, su vida era normal. Pero había algo dentro de el que nunca supo, superpoderes. Un día normal en su vida, luego de que volvía de la escuela, llegó a su casa y marchó hacia su habitación a ver su programa favorito llamado “Salvar al mundo” cuando, de repente, sintió una gran explosión  a lo lejos, un ruido semejante al de una bomba. Segundos después, se desmayó y quedó inconciente. Nunca más pudo recordar todo lo que vivió durante esos 15 años.
   Cuando se despertó toda su casa estaba destrozada. Sus padres habían muerto. Instantáneamente arrancó en un ataque de llanto interminable, pensó que alguien los había matado así que tomó la decisión de ir a la comisaría a realizar la denuncia. Cuando salió a la calle todas las casas estaban rotas y las personas que en ese momento caminaban por la calle, muertas. Todo le empezaba a parecer raro: ¿Cómo podía ser que estuvieran todas las personas muertas menos él? Siguió caminando con le esperanza de encontrar a algún policía vivo para poder hacer la denuncia, sin embargo, cuando llegó a la comisaría esas pocas esperanzas se le derrumbaron como todas las casas de su ciudad.
  De repente, detrás de sí escuchó una voz rara, que él no conocía. Era el presidente de su país, quien en pocas palabras le dijo:
    Los robots nos están atacando, hicieron explotar una bomba nuclear y sólo nosotros dos sobrevivimos. Quieren dominar nuestro país y vos tenés dos superpoderes: el de la fuerza suprema y el de la velocidad suprema. Si lográs matar al rey de los robots, podremos revivir a todos los muertos, inclusive tus padres.
    Así será. — Respondió Shaun
Instantáneamente preguntó en dónde estaba ubicado el rey de los robots y hacia allí fue. Estuvo unos minutos hasta llegar a la base de los robots. Cuando llegó, los observó detenidamente: sus cuerpos de metal, eran parecidos a los humanos. Parecían indestructibles. Pero Shaun tenía la confianza suficiente y más ahora que tenía esos dos poderes y sabía que iba a lograr destruir a los robots uno por uno hasta llegar al rey.
   Así empezó la batalla. Aprovechando su velocidad, Shaun comenzó a correr al máximo, casi sin dejar capacidad de reacción para moverse a los robots y pegándoles con el máximo de su fuerza, fue derribando robots por el camino. Así, con la misma táctica estuvo durante dos horas aproximadamente hasta lograr destruir al último robot que quedaba. Ahora solo faltaba el rey, el más difícil de todos, y todo dependía de lo que pudiese pasar en esa pelea. Dos personas, una ciudad en juego, miles de vidas en riesgo: todo o nada. Todos esos pensamientos pasaban por la cabeza de Shaun pero él sabía muy bien que si hacia las cosas bien, todo iba a poder salir como él esperaba.
   Shaun comenzó a correr en círculos a toda velocidad para marear al robot. Esa “jugada” le salió casi perfecta ya que el robot quedó muy mareado sin darse casi cuenta de dónde estaba. Shaun logró colocarle una trompada en el punto débil del robot, el pecho. De tan fuerte que le pegó se le hundió el pecho al robot. Pero el robot aun así no se murió.
  Siguieron luchando por una hora más aproximadamente. Shaun tenía la cara con mucha sangre y el robot tenía un par de abolladuras más aparte de la del pecho. El robot lo estaba prácticamente matando a Shaun, pero él no se rindió y con un gran amor propio, con lo último de vida que le quedaba pudo pegar un salto y con una patada “karateka” le hizo un agujero en el pecho al robot y logró destruirlo cortándole todos los cables que tenía adentro. Produjo un cortocircuito en el robot y así lo pudo destruir.
   Minutos más tarde, todos los cuerpos muertos volvieron a la normalidad y Shaun pudo volver a estar con sus padres pero ni ellos ni nadie supo que quien los había salvado, había sido Shaun.
  

9 ago 2011

Carta de Gertrudis hacia Tita.


Querida Tita:
  No te imaginas todo lo que te extraño, quiero volver a verte ahora mismo, pero te prometo que en poco tiempo podremos encontrarnos y darnos ese abrazo que las dos tanto esperamos y extrañamos. Espero que estés bien. Yo aquí estoy, viviendo lo mejor que puedo y feliz, en pareja con Juan Alejandrez, el hombre y revolucionario con quien aquella vez me escapé. Si bien antes de que lleguemos a ser pareja pasaron muchas cosas que ahora te contaré quiero que sepas que estoy muy bien con el y muy feliz formando una familia, que es lo que siempre quise.
  Luego de escaparme con Juan, nos fuimos a vivir juntos a un rancho chiquito de la zona, el todas las mañanas partía para el ejército y volvía a la noche, muy agotado. Yo lo esperaba con la cena lista todas las noches. Después de que cenábamos teníamos relaciones debido a que yo seguía aun con todo ese fuego intenso dentro mio. Un tiempo después, Juan decidió renunciar a nuestro amor porque el ya no tenia mas fuerzas para apagar mi fuego interior. Luego de la ruptura de nuestro amor, estuve trabajando en un burdel de la ciudad, para así poder saciar mi tan alto nivel de excitación por alguna manera decirlo. Pasaron por mi infinidad de hombres y por fin ahora ya siento un gran alivio. Un tiempo después de que Juan se fue y yo pude aliviarme, decidí alistarme al ejército de los revolucionarios para poder estar cerca de Juan y así entablar nuevamente nuestra relación. Fui aceptaba el mismo día en el que me inscribí. Ni bien ingresé en el ejército, lo primero que hice fue ir y hablar con Juan para decirle que yo ya no sentía lo mismo que antes. Ahora estaba mucho mas aliviada. Juan me creyó, pero necesitaba tiempo para pensar si quería estar de vuelta conmigo o no. A los pocos días, Juan decidió volver a estar conmigo y poder formar una familia. Yo continué en el ejército, me gustaba la profesión. Ascendí de puestos hasta terminar siendo genérala, el objetivo que siempre quise desde que entré al ejercito.
  Con Juan estamos siempre juntos, tuvimos dos hermosos hijos. Un niño y una niña, dos hijos hermosos. Por fin tengo esa familia que siempre quise tener y que antes no podía. Estoy pasando un hermoso momento de mi vida y lo estoy disfrutando al máximo, espero poder verte pronto. ¡Te quiero mucho!

                        Tu hermana, Gertrudis.

24 abr 2011

La mano sangrante


   Vera estaba cocinando  una rica comida extranjera llamada “Donn” cuando de repente sonó el teléfono. Era su tío Roberto, quien vivía en la selva africana. Tuvieron  una conversación muy extensa debido a que hacía mucho tiempo que no se veían ni hablaban.
   Cuando Vera dejó de hablar con su tío y puso el teléfono sobre la base, llegó si tía, quien había escuchado su conversación.
—¿Con quien estuviste hablando tanto tiempo?- preguntó la tía
-Estuve hablando con el tío Roberto, con el que hacía mucho que no hablábamos- respondió Vera con cara algo pensativa.
—¿Y qué estuvieron hablando?- preguntó la tía
—Una vez estábamos con el tío en el museo africano de arte y vimos una pintura en la que una mano asomaba sangrante entre la maleza. Nos gustó mucho, nos atrajo mucho esa pintura. Tenía algo especial o raro que no sabíamos qué era….
—¿Y que te contó sobre ese día?- preguntó curiosa la tía.
— Luego que volvíamos del museo, el tío compró esa pintura que tanto nos había gustado. Se la llevó a su casa y lo colgó en la pared de su pieza, arriba de su cama.
   Un día eran las dos de la mañana, él estaba durmiendo, estaba en el quinto sueño cuando, de repente, sintió que alguien lo estaba ahorcando. Se despertó repentinamente, ahogado, respirando fuertemente, muy agitado. Todo había formado parte de un gran sueño. Con susto pero aliviado al mismo tiempo, el tío se volvió a dormir. Al rato, unos minutos después, volvió a tener la sensación de que alguien lo ahorcaba. Cuando abrió los ojos vio una mano ensangrentada sobre su cuello y empezó a gritar ferozmente, pero nadie lo escuchó. Esa mano lo apretaba cada vez más fuerte, se quedaba casi sin aire cuando recordó que en la mesa de luz, la noche anterior, había dejado un cuchillo. Lo agarró y con el aire y la poca fuerza que le quedaba, pudo “matar” a esa mano, cortándola bruscamente. La cuestión es que estuvo al borde de la muerte…
    La tía no supo qué hacer, simplemente tenía cara de sorprendida, con los ojos
muy abiertos y la cara semi pálida. Solo atinó a irse a su pieza. Cuando llegó a su habitación, se puso a pensar y empezó a dudar de lo que Vera le había dicho. Entonces decidió irse a la casa del tío para que el le cuente si era verdad o no lo que le había pasado. Al llegar a la casa del tío, la tía golpeó unas cuantas veces la puerta, estaba apurada por saber si era verdad o no lo que Vera le había contado. El tío abrió la puerta y la invitó a pasar a su casa a la tía. Estuvieron hablando un largo rato sobre el tema de la pintura que había comprado el tío y resultó siendo que una ves mas, Vera había mentido.
                                                                                              Tomas Loureiro
                                                                                              480 palabras