Este año, en el sitio Edge.org se
reunieron científicos y pensadores de todo el mundo. En esta ocasión se les
hizo una pregunta para que respondieran cada uno con su opinión: “¿Qué idea nos
ayudaría a pensar mejor?”.
En este debate unos de los temas que más se
tocó fue el de la ciencia, que se relacionó con las cosas cotidianas que
vivimos nosotros, los seres humanos. Por ejemplo, Kevin Kelly y Roger Schank
hablan de algo parecido. Kevin Kelly nombra a la ciencia como una forma de
aprender de las cosas que no funcionan, de nuestros propios errores, y usarlos así
como una virtud y no como un fracaso, y Roger Schank habla también de la
ciencia pero refiriéndose a la experimentación, dice que todos experimentamos
todo el tiempo, desde bebes hasta adultos. Estos experimentos también, pueden
fracasar. Por ejemplo, cuando tomamos un medicamento, estamos experimentando,
pero ese medicamento puede fallar y no funcionar en nuestro cuerpo.
Schank propone que en las escuelas
se enseñen conceptos cognitivos básicos y así las personas serian mas eficaces
en el momento de decidir sobre la educación de sus hijos.
Nicholas
Carr se refiere a la ciencia desde el punto de vista más cognitivo. Habla
acerca de las lagunas mentales que tenemos todas las personas. Esto habla de la
poca capacidad de memoria que tenemos. Cuando mucha información ingresa en
nuestra conciencia, nuestras habilidades intelectuales son abatidas por un
golpe. Esto hace que la información entre y salga tan rápido de nuestra mente,
que nosotros no la podemos retener. Por ejemplo, cuando nos olvidamos que
íbamos a decir pero lo tenemos “en la punta de la lengua”. Carr plantea que si
esto se enseñara en las escuelas y en las demás personas, todas las personas se
podrían beneficiar sabiendo como la carga cognitiva influye en nuestra memoria
y en nuestros pensamientos y así podríamos administrar mejor el flujo de
información que llega hacia todos nosotros.
Douglas
Rushkoff se inclinó mas por el tema de la ciencia pero referida a la tecnología,
y comenta que nosotros somos incapaces de controlar las tecnologías que
utilizamos ya que tenemos una incapacidad para reconocer el sesgo de estas
tecnologías. Da el ejemplo de un iPad, que nos inclina a pagar las aplicaciones
y a no producir el contenido por nosotros mismos. Entonces, propone que si el
concepto de que las tecnologías tienen sesgos pudiera convertirse en un
conocimiento común, podríamos empezar a usarlas conciente y
deliberadamente.
Matt
Ridley y Samuel Barondes nos dicen que si bien todos podemos ser seres iguales
genéticamente, también podemos construir nuestras propias formas de pensar y
ser únicos también, en nuestro autodesarrollo. Pero igualmente, el trabajo
colaborativo es mas exitoso que el individual, por eso es que no debemos
cerrarnos en hacer las cosas por nuestros propios medios, sino también
consultar con alguna otra persona para poder obtener un mejor resultado.
Clifford
Pickover analiza la ciencia desde el lado de los descubrimientos y cuenta que
cuando alguien desarrolla algo, puede haber habido otra persona antes que ya lo
descubrió pero nunca lo había desarrollado. Por ejemplo, Isaac Newton y
Gottfried Wilhelm Leibniz inventaron el cálculo matemático casi al mismo tiempo
cada uno por su lado. Pero sin embargo, fue Newton quien lo desarrollo para que
el mundo lo sepa, y no Leibniz.
Don
Tapscott recomienda usar el diseño para moldear nuestras mentes. Podemos
diseñarla depende de lo que nos guste y queramos hacer. Un estudio hecho con
taxistas demostró que todos los taxistas tienen una región del cerebro
involucrada con la memoria mucho mas desarrollada que la de los no-taxistas. Propone
entonces: que cada uno de nosotros nos convirtamos en diseñadores mentales.
Viví
una de las conversaciones más interesantes ya que aprendí mucho de todo lo que
se discutió. Una experiencia increíble, pasando por muchos temas pero todos con
un solo fin: ¿Cómo aprender a pensar mejor?
Saludos,
Tomas
Loureiro.